fbpx

Peligro en la montaña

Hombres salvajes de montaña – 4

Eva Miranski lleva semanas intentando encontrar al asesino que anda suelto en Cutthroat. Además, trabaja muy duro para proteger su destrozado corazón de dos vaqueros alfa que no se lo ponen fácil. Así es: dos. Después de que se conocieran en una fiesta navideña, Shane Nickel y Finch Anderson le han dejado claro a Eva que solo les interesa alguien: ella.

Aunque Shane Nickel es el hijo de una estrella de cine, no le hace feliz vivir llamar la atención. Cuando conoce a la tozuda detective, sus instintos protectores salen a la luz. Debería olvidarse de ella. Debería encontrar a una mujer cuyo trabajo no implique portar un arma y esposas (aunque se le ocurran unas cuantas formas divertidas de usarlas) ni cazar a un asesino. Su corazón —y otras partes de su cuerpo— quieren a Eva.

Finch Anderson, el guarda forestal, se pasa más tiempo en el bosque que en el pueblo, y eso le viene bien hasta que conoce a Eva y todo cambia. La desea. Desea todo lo que pensó jamás tener, pero ¿cómo un delincuente y una tenaz detective podrían llevarse bien?

Las dudas de los hombres no tendrán importancia cuando se descubra evidencia nueva sobre el caso de Erin Mills y se dé a conocer la identidad del asesino. De lo único que tendrán que preocuparse es de mantener viva a Eva porque el asesino no se entregará sin dar pelea.

Vanessa Vale